Veo cosas extrañas durante el sueño-vigilia ¿Sufro un trastorno?: Alucinaciones hipnagógicas: Qué y cómo son

Ni es psicosis ni es paranormal

Veo cosas extrañas durante el sueño-vigilia ¿Sufro un trastorno?: Alucinaciones hipnagógicas: Qué y cómo son

Son muchas las personas que experimentan visiones momentos antes de dormir, al despertarse o en estado de duermevela, por lo que se puede llegar a preguntarse si se sufre o no un trastorno. En realidad, no. Estas desagradables situaciones son debidas a las alucinaciones hipnagógicas.

En el presente artículo se tratará qué son las alucinaciones hipnagógicas y por qué ocurren.

¿Qué es una alucinación hipnagógica?

Una alucinación hipnagógica es un tipo de alucinación que suele tener lugar poco antes del inicio del sueño, aunque a veces se produce al despertar o en estados de duermevela.

La alucinación hipnagógica no es un trastorno, sino un síntoma asociado, generalmente, a un problema de sueño.

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De este modo, es posible ver, escuchar o sentir estímulos que no son reales en estado de absoluta consciencia, en los cuales la persona que los padecen saben que no están dormidas.

Esta circunstancia se suele percibir de modo desagradable. La persona que experimenta este tipo de alucinaciones, si no conoce de qué se trata, puede llegar a pensar que padece algún tipo de trastorno mental o psicosis. Esto es erróneo, ya que las alucinaciones hipnagógicas no son patológicas y se tratan de fenómenos normales que derivan de un problema de sueño o del estrés.

Entre la ilusión y la alucinación

La mayoría de las alucinaciones hipnagógicas son, como su nombre indica, alucinaciones, aunque se han descrito casos en los que se produce una ilusión y no una alucinación en sí misma.

Las alucinaciones y las ilusiones son errores en la percepción, pero son fenómenos diferentes. En las alucinaciones se percibe un estímulo que no existe y que no está presente. En las ilusiones, el objeto existe, aunque se percibe deformado.

Es decir, si una persona ve una figura humanoide en una habitación totalmente vacía, se trata de una alucinación. Si una persona ve una figura humanoide en lugar de un perchero, se trata de una ilusión.

Las alucinaciones hipnagógicas suelen ser percepciones de estímulos no presentes, pero en ocasiones la persona percibe algo diferente de lo que su cerebro interpreta, de modo que son ilusiones.

¿Cómo son estas alucinaciones?

Las alucinaciones hipnagógicas pueden ser de varios tipos y aparecer de uno o diferente modo o al mismo tiempo.

En este sentido pueden producirse:

Alucinaciones visuales: Se trata de visiones bastante vívidas en las que, aunque la persona mantiene los ojos cerrados, cree que los tiene abiertos, visionando, de este modo, su entorno y la alucinación.

De este modo, aquello que se ve se percibe como totalmente real. En otros casos las alucinaciones no son tan vívidas. Se trata de Pseusoalucinaciones en las que la persona percibe una imagen vaga e indefinida, como una sombra o algo que parece moverse por el rabillo del ojo.

Ambos tipos de alucinaciones se perciben con algo totalmente real, dado que la persona no solo está totalmente consciente, sino que su estado cerebral se encuentra con ondas beta, es decir, en total actividad.

Alucinaciones auditivas: Se trata de sonidos que la persona percibe, al igual que en el caso de las alucinaciones visuales, como estímulos reales. No se interpretan como sonidos que provienen de la cabeza, sino que se escuchan como si su origen fuese natural del entorno.

Las alucinaciones auditivas pueden ser sonidos no identificables, como zumbidos o timbres, o sonidos identificables, como el sonido de un teléfono, golpes, ruidos blancos, música o timbres. Asimismo, es común que se escuchen voces, ya sean murmullos, chillidos o susurros o conversaciones perfectamente audibles y con sentido que pueden ser tanto de voces conocidas como de voces desconocidas. De este modo, una persona puede escuchar a su madre o a un amigo que le está hablando o la voz o el susurro de un desconocido.

Alucinaciones táctiles: Se trata de sensaciones perceptibles al tacto, como ser tocado por alguien, la sensación de que se destapa la sábana, o que se hunde el colchón o el sillón en el que se está durmiendo.

Este tipo de percepciones táctiles suele ir acompañada por una sensación descrita por los afectados como “presencia” de alguien. Se trata de algo parecido a la impresión que se tiene cuando no se está mirando pero se sabe que alguien ha entrado en la habitación en la que estamos, aunque no haga apenas ruido. De este modo, se siente cómo alguien entra en la habitación y se está moviendo por ella o que nos está mirando fijamente.

Todas estas alucinaciones, ya se presenten solas o conjuntamente, pueden resultar tremendamente angustiosas. En este sentido, imaginemos que sentimos cómo un intruso entra en la habitación y nos mira fijamente para, a continuación, sentir como esa presencia se sienta junto a nosotros en la cama, nos destapa y nos toca. Todo ello con la posible circunstancia de que vivamos solos. Este ejemplo, no obstante, es soberanamente apacible, ya que lo más común es sentir estrangulamiento u opresión en el pecho, como si alguien se apoyase en él.

Por ello, estas situaciones resultan altamente perturbadoras cuanto menos. Muchas personas llegan a sentir autentico pánico, terror y, como no puede ser de otra forma, peligro.

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