Trastorno de la Comunicación Social: ¿Cómo se que lo padezco? ¿Tiene solución?

Los problemas para relacionarse pueden deberse a un trastorno

El Trastorno de la Comunicación Social se manifiesta por una gran dificultad en la interacción social. Muchas personas que presentan este problema relacional pueden preguntarse cómo saber si lo padecen o si tiene solución.

En el presente artículo se tratarán estas dos cuestiones.

¿Cómo sé que padezco Trastorno de la Comunicación Social?

El Trastorno de la Comunicación Social se caracteriza principalmente por la dificultad en relacionarse con los demás.

Las dificultades para relacionarse con los demás no son extrañas, y hay muchas personas que tienen este problema.

Las dificultades para relacionarse con los demás son frecuentes

Este tipo de dificultades pueden tener un origen diverso y lo más común es que se deba a una falta de habilidades relacionales.

No obstante, es posible que las dificultades para relacionarse tengan un origen diferente y que, en ocasiones, sean un trastorno.

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Si tiene dudas sobre si su problema para interactuar con las personas puede tratarse de un Trastorno de la Comunicación Social, conteste a las siguientes cuestiones:

-¿Las dificultades para relacionarse son persistentes y se manifiestan tanto en la comunicación verbal como no verbal?
-¿Existen deficiencias en el uso de la comunicación para propósitos sociales, como saludar y compartir información, de manera que sea apropiada al contexto social?
-¿Hay un deterioro de la capacidad para cambiar la comunicación de forma que se adapte al contexto o a las necesidades del que escucha, como hablar de forma diferente en un aula o en un parque, conversar de forma diferente con un niño o con un adulto, y evitar el uso de un lenguaje demasiado formal?
-¿Existen dificultades para seguir las normas de conversación y narración, como respetar el turno en la conversación, expresarse de otro modo cuando no se es bien comprendido y saber cuándo utilizar signos verbales y no verbales para regular la interacción?
-¿Hay dificultades para comprender lo que no se dice explícitamente (por ejemplo, deducir) y significados no literales o ambiguos del lenguaje (por ejemplo, expresiones idiomáticas, humor, metáforas, múltiples significados que dependen del contexto para la interpretación)?
-¿Estas dificultades causan limitaciones funcionales en la comunicación eficaz, la participación social, las relaciones sociales, los logros académicos o el desempeño laboral, ya sea individualmente o en combinación?
-¿Han surgido estas dificultades en los primeros años del desarrollo, es decir, en la niñez?

Si la mayor parte de las respuestas a estas preguntas son afirmativas, es posible que los problemas relacionales sean debidos a un Trastorno de la Comunicación Social. No obstante, es necesario que se acuda a un profesional para que realice un diagnóstico adecuado.

¿Tiene solución?

El Trastorno de la Comunicación Social no tiene cura, puesto que no se trata de una enfermedad, sino de una condición. Es decir, es una característica inherente a la persona.

El Trastorno de la Comunicación Social no es una enfermedad

El mayor problema del Trastorno de la Comunicación Social es la incapacidad que puede provocar el mismo, ya que las personas que lo presentan no son capaces de adaptarse adecuadamente.

Esto provoca multitud de limitaciones que no solo trascienden a nivel social, sino que repercuten directamente en la persona, pudiendo deteriorar en gran medida su calidad de vida.

No obstante, existen profesionales en el tratamiento de este tipo de trastorno y multitud de estrategias efectivas que pueden mejorar en gran medida la calidad de vida de las personas que lo padecen.

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