Trastorno de Comunicación Social Vs Asperger ¿En qué se diferencian?

El DSM-V y sus cosas

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Artículo escrito por: Elías Almansa

El Asperger es un síndrome que no necesita presentación. Pero el actual manual diagnóstico DSM-V no lo contempla. En su lugar aparece el Trastorno Social (pragmático) que parece tener unas características diagnósticas similares.

En el presente artículo se tratan las diferencias de ambas pautas diagnósticas.

Diagnosticar un Asperger

La clasificación de las patologías en general, y de los trastornos mentales en particular, es un modo por el cual los profesionales llegan a un entendimiento entre ellos, lográndose un consenso común que trata de ser lo más universal posible.

Así, el nombre de una determinada condición u otra no es más que eso, y no es más o menos grave por poseer una u otra denominación.

No obstante, la denominación de un trastorno o condición es fundamental, no sólo porque crea consenso entre los profesionales, sino porque además se vincula a un tratamiento e intervención preestablecidos.

Esto permite que el profesional pueda aplicar un tratamiento y que el afectado se beneficie del mismo.

De este modo, para realizar un tratamiento efectivo es fundamental establecer un diagnóstico exacto.

En psicología, el manual diagnóstico por excelencia es el DSM. Durante años se utilizó la versión cuarta del manual (DSM-IV) que incluía todas las patologías o condiciones mentales clasificadas como tales.

Si quiere conocer más sobre el DSM, pinche aquí

El Asperger se recogía en el DSM-IV cono un síndrome dentro de los Trastornos del Neurodesarrollo, junto con otras condiciones como el Trastorno Autista o el Síndrome de Rett.

Si está interesado en el síndrome de Rett, pinche aquí

En la nueva edición del DSM (DSM-V) se contempla una categoría individual denominada Trastornos del Espectro Autista (TEA), que recoge la mayor parte de los síndromes o condiciones de los Trastornos del neurodesarrollo, pero cuyas sus pautas diagnósticas no coinciden ni poquito con las del Síndrome de Asperger.

Si le interesan los TEA, pinche aquí

De este modo, el Síndrome de Asperger queda apartado de los TEA.

A modo de esquema, este inesperado suceso de cambio diagnóstico queda de la siguiente forma:

DSM-IV:

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DSM-V:

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¿Qué ha ocurrido con el Asperger?

Como se puede observar en este último esquema, el Síndrome de Asperger no aparece, y que algo no se vea o no aparezca no significa que no exista.

¿Qué ha ocurrido con el Asperger en el DSM-V? La respuesta se encuentra en los Trastornos de comunicación. En el esquema queda del modo siguiente:

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Los denominados “Trastornos de la Comunicación” en el DSM-V engloban, a su vez, una serie de trastornos o condiciones que, esquemáticamente, son las siguientes:

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El Trastorno de la Comunicación Social posee unas pautas diagnósticas similares al Síndrome de Asperger, de modo que aquellas personas con las características de un Asperger son ahora diagnosticadas con este otro trastorno.

En resumen, y para clarificar la situación, el Síndrome de Asperger pasa a llamarse Trastorno de la Comunicación Social (pragmático).

¿Qué ocurre con los Asperger ya diagnosticados?

Dada la extraña circunstancia (y no la única tratándose del DSM-V) son muchos los profesionales sorprendidos, pero seguramente son más aquellas familias o personas con Asperger confundidas.

Porque, ¿qué ocurre ahora con las personas que antes eran Asperger? A las personas con un diagnóstico bien establecido según el DSM-IV de trastorno autista, enfermedad de Asperger o trastorno generalizado del desarrollo no especificado de otro modo, se les aplicará el diagnóstico de trastorno del espectro del autismo. Los pacientes con deficiencias notables de la comunicación social, pero cuyos síntomas no cumplen los criterios de trastorno del espectro del autismo, deben ser evaluados para diagnosticar el Trastorno de la Comunicación social (pragmático).

¿Y ahora qué?

Con el rizo del rizo que se realiza en el DSM-V parece que los Asperger quedan relegados. No es así. Actualmente se contará con el diagnóstico de Trastorno de la Comunicación social (pragmático).

No obstante, y sin ánimos de hacer augurios, lo más probable es que la denominación Asperger se continúe utilizando a nivel coloquial. Y no podría ser de otro modo. Son muchas las personas, las asociaciones, los profesionales y los implicados que han trabajado enormemente para darle difusión al Síndrome de Asperger, con el fin de mejorar las intervenciones, tratamientos, la solidaridad y, en definitiva, la calidad de vida de las personas con el Síndrome de Asperger Trastorno de la Comunicación social (pragmático).

Sin embargo, cabe hacer una reflexión y no caer en el desánimo, recordando que las clasificaciones únicamente son nombres y que no otorgan otra cosa que una denominación para un consenso, aunque el cambio de nombre, en este caso, suponga un empezar de nuevo, un poquito, para muchos.

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