Tengo celos de mi pareja ¿Qué puedo hacer?

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"Los celos son el camino al caos". The Clone Wars

Los celos son un sentimiento habitual, sobre todo si de la pareja se trata. Si estos son muy frecuentes o el sentimiento es muy intenso, es más que posible que desemboquen en problemas de pareja, discusiones y malestar. La persona afectada por los celos de su pareja experimenta un gran malestar, por la naturaleza por lo general irracional de los mismos, y porque la pareja le trasmite un mensaje de desconfianza continúo. Sin embargo, aquella persona celosa no está exenta de malestar. De hecho, el sufrimiento que padece derivado de los celos es considerable y no solo perjudica a la relación de pareja, sino que también afecta a la persona en su vida diaria causando un gran malestar.

Si le interesa conocer más sobre qué hacer en los casos de padecer celos, continúe leyendo.

¿Por qué tengo celos?

Los celos se pueden desarrollar por varios motivos, los cuales en ocasiones, aparecen aisladamente y, en otras, de modo conjunto. Los principales son:

• Posesión. Muchas personas tienen la falsa creencia de que su pareja les pertenece o que tienen derechos sobre la misma. Esto es falso. Cierto es que una pareja estable establece una serie de compromisos, lo cuales distan mucho de ser obligaciones o derechos, simplemente son actitudes que se adoptan para una mejor convivencia y no son en absoluto obligaciones, sino comportamientos y conductas de respeto hacia el otro.

La pareja no es una posesión ni se tiene derechos sobre ella

• Personalidad. Hay personas que, por su carácter y/o educación, son posesivos, dependientes u absorbentes. Esto se puede manifestar en forma de celos.

• Mitos y leyendas de ayer y hoy. Sí, por desgracia, determinados tipos de ideas, ya arcaicas, continúan en el repertorio de creencias populares. Y la sexualidad en general y los celos en particular no se libran de las mismas. Existe el paradigma de que “sin celos no hay amor” o “sin celos no hay pasión” y, aunque este pasamiento sea totalmente absurdo y sin sentido, es llevado a la práctica por muchas personas que lo consideran cierto. Esta idea es falsa. Los celos no levantan ninguna pasión, de hecho, es muy probable que deterioren la relación y que esto afecte a la vida sexual de la pareja. Asimismo, los celos no son una demostración de amor, sino de poder despótico. Una demostración de amor es el respeto, por ejemplo. La mejor demostración de amor es velar por la felicidad del otro.

Si le interesa saber más sobre los mitos de los celos, pinche aquí.

• Baja autoestima. La baja autoestima suele ser el principal motivo por el que aparecen los celos. Cuando una persona no se valora lo suficiente, pierde seguridad y confianza, tanto en uno mismo como en los demás. De este modo, en lugar de valorarse por sus virtudes y por lo que realmente es, comienza a valorarse por lo que tiene. Esto desemboca en dos nocivas consecuencias:

1. Se comienza a concebir a la pareja como posesión, con sus derivaciones previamente descritas.

2. Se comienza a tener miedo a la pérdida. Dado que una persona con baja autoestima tiene a valorarse por lo que tiene y no por lo que es, el miedo a perder lo que tiene aparecerá tarde o temprano, ya que aflora el pensamiento (obviamente falso) de que sin ello no se es nadie. El miedo a la pérdida y al abandono puede desencadenar celos.

La baja autoestima es uno de los principales motivos por los que surgen los celos

¿Cómo puedo líbrame de los celos?

Librarse de los celos es posible. Algunos consejos son los siguientes:

1. Reflexionar y cambiar. Es habitual que, cuando los celos en una pareja comienzan a deteriorarla, siempre se ponga la vista en la persona que recibe los celos, que se considera como la víctima de los mismos. Es cierto que esta parte de la pareja sufre las consecuencias de tener un compañero celoso, pero la persona celosa sufre en gran medida igualmente. Si nos paramos a identificar y analizar lo que sentimos y a ponernos en el lugar del otro (lo que siente el otro) seguramente se detectaría malestar, deterioro de la relación y, en definitiva, infelicidad. Indiscutiblemente, vivir una relación de pareja en la que no se es feliz no compensa. Es importante reflexionar no solo sobre los sentimientos, sino también sobre el modo de pensar y las ideas y creencias que tenemos hacia la pareja. De este modo, se debería realizar la siguiente reflexión: ¡Cuidado! la pareja no es una pertenencia y el compromiso de parejas no incluye obligaciones ni derechos sobre el otro. Asimismo, es adecuado ponerse en el lugar del otro y preguntarse ¿cómo me sentiría yo si me tratasen de ese modo? Seguramente la respuesta sería “mal” o “agobiado”. Cambiar una forma de pensar no es fácil, pero sí posible, y para minimizar este tipo de sentimientos que desembocan en la conducta de celos es más adecuado comenzar cambiando los hábitos. Es decir, es muy difícil cambiar lo que se piensa, pero no lo que se hace. Con un tipo de conductas adecuadas que eliminen los celos poco a poco los pensamientos de celos irán desapareciendo.

2. Prestar atención a las situaciones que despiertan los celos. Es importante que se identifiquen aquellas conductas o situaciones que despiertan los celos. Si son muy concretas y pocas será una tarea sencilla, pero si no está muy claro o son numerosas, se puede utilizar un registro que incluya la fecha, la hora y la situación e ir apuntando en el mismo los momentos en los que aparecen los celos. Esto permitirá actuar previniendo esas situaciones en concreto.

3. Ganar autoestima. Es importante que se comience a valorar por lo que uno es y no por lo que tiene. Esto, además, aumenta el sentimiento de seguridad. Si la baja autoestima es muy severa, lo más adecuado es acudir a un profesional que dé pautas y ayuda para aumentar la misma.

4. Solucionar problemas. La falta de habilidades de solución de problemas es uno de los motivos principales de los problemas de pareja. Por ello, es importante que si se siente malestar por algo que el otro ha hecho, se hable de ello y que, entre ambos, se proponga una solución aceptable y beneficiosa para todas las partes.

Los celos, en conclusión, son un sentimiento no solo carente de sentido, sino altamente dañino por el que ambas partes terminan perjudicadas, tanto que, en ocasiones, este tipo de pensamientos y comportamientos se escapan del control y provocan un gran sufrimiento en la pareja. En estos casos, lo más adecuado es acudir a un profesional en terapia de parejas que pueda ayudar a resolver con éxito la situación.

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