¿Por qué una persona es tóxica?

"Dicen que tienes veneno en la piel y es que estás hecha de plástico fino…Te crees que eres una bruja consumada y lo que pasa es que estas intoxicada". Radio futura: "Veneno en la piel"

¿Por qué una persona es tóxica?

Hay personas dañinas, perjudiciales para los otros, que no sólo no aportan nada a su entorno, sino que lo deterioran únicamente interviniendo en el mismo. Se trata de personas tóxicas las cuales, por infortunio, están más presentes socialmente de lo deseado.

Pero, ¿por qué una persona es tóxica? En el presente artículo se tratarán los motivos que hacen a alguien tóxico.

Toxicidad por doquier

Resulta casi imposible que alguien no se haya tropezado, por lo menos alguna vez en su vida, con una persona tóxica.

Son personas que, sin la necesidad de ser desagradables o antipáticas (aunque a veces sí lo son y vienen con el lote completo) no solo no aportan nada a la relación que mantenemos con ellas, sino que nos dañan y nos causan malestar, ya sea porque nos provocan tristeza o ansiedad o porque utilizan mentiras y nos manipulan para conseguir sus fines, y todo ello sin aportar nada a cambio, ni siquiera el disfrute de su compañía.

Es posible pensar que este tipo de personas no son malvadas, sino que este es su modo de ser y que se comportan así sin mala intención. Por otro lado, también puede pensarse que estas personas son simplemente malvadas y que contagian su maldad y negatividad a todo aquel que se cruce con ellos.

La respuesta a estas cuestiones se resuelve entendiendo por qué una persona es tóxica.

¿Por qué una persona es toxica?

¿El toxico nace o se hace? Pues depende. Los motivos por los que una persona es tóxica pueden ser variados. Es posible que se deba a una única razón o que sean varios los factores que influyen en el origen de un miembro tóxico social.

El tóxico que se hace

Una de las posibles opciones que se pueden barajar sobre la toxicidad de alguien es que, por determinadas circunstancias, esta persona se haya vuelto así o se comporte de un modo dañino para los demás. ¿Sería esto posible? Obviamente sí.

Las razones más comunes que vuelven a alguien tóxico son:

Habilidades relacionales: Tener pocas habilidades relacionales, una pobre asertividad y escasa empatía son factores que pueden volver a una persona tóxica. Todos estos elementos citados se aprenden a lo largo de la vida y se pueden entrenar para mejorarlos. Las personas que no han adquirido este tipo de habilidades pueden resultar tóxicas para otras. De este modo, es posible que la persona tóxica tenga una idea muy equivocada de lo que es tener una relación con otra persona. Asimismo, es posible que no acepte críticas y que no sepa hacerlas; que no acepten negativas, aunque sean justificadas; etc.

Inmadurez: Las personas inmaduras son más propensas a ser tóxicas que las personas maduras. La falta de desarrollo emocional provoca que la gestión de las relaciones con los demás no sea la más correcta. Así, es posible que estas personas crean estar en derecho de una serie de cosas o que se les debe, circunstancia la cual es errónea.

Inseguridad y baja autoestima: La falta de seguridad puede volver a una persona tóxica. Este factor se relaciona con una baja autoestima, que también incrementa el riesgo de ser tóxico. En estos casos la persona utiliza a otras para lograr sus objetivos como medio para auto convencerse o reafirmar su seguridad, un procedimiento, sea dicho, bastante inútil. Asimismo, es posible que descarguen sus problemas o fracasos en los demás, haciéndolos responsables o demandándoles ayuda incondicional.

Locus de control externo: Las personas con un locus de control externo tienen más probabilidad de ser tóxicas que las personas con locus de control interno.

Si desea conocer más sobre el locus de control, pinche aquí

Este tipo de personas no son responsables y cualquier cosas negativa que ocurre siempre es culpa de otro y nunca suya. De este modo, es posible que este tipo de personas nos hagan chantaje emocional, sentirnos culpables de algo de lo que no somos responsables, etc.

El toxico que nace

¿Es posible que alguien nazca siendo una persona tóxica? Sí, pero son casos que rozan lo patológico y no suelen ser tan frecuentes como los factores adquiridos.

Determinados trastornos mentales o condiciones de personalidad pueden hacer a alguien tóxico por naturaleza. Los principales elementos por lo que una persona es tóxica por naturaleza son:

Trastornos mentales: Determinados tipos de trastornos de la personalidad o de egocentrismo pueden provocar que una persona sea tóxica.

Psicopatía: La psicopatía no es un trastorno mental, sino una condición cuya principal característica es la falta de empatía. Esto provoca que los psicópatas sean egocentristas, ya que poco les importan las emociones o los sentimientos de los demás, de modo que actúan siempre para su propio beneficio.

Rasgos de la personalidad: No hace falta tener un trastorno de la personalidad para ser especialito. Hay personas cuya personalidad tiene rasgos de egoísmo, misantropía o de narcisismo que pueden hacer que se comporten de modo tóxico.

A pesar de que se han señalado los factores más frecuentes por los que una persona es tóxica, no son los únicos. Una mala gestión emocional, tener equivocadas las ideas de las relaciones sociales o cualquier otro problema emocional pueden ser elementos que hayan hecho a una persona tóxica.

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