¿Por qué se actúa incorrectamente ante la amenaza de coronavirus?: La defensa perceptual

Entiendo lo que quiero entender

Psicologia #PsicologoMalaga #PsicologiaMalaga #PsicologoOnline #Covid19 #Coronavirus

La vuelta a la “nueva normalidad” y a una rutina más o menos estable no significa que el peligro del coronavirus haya terminado. Es más, cada día podemos constatar que hay contagios y, por desgracia, fallecidos a causa de esta patología.

Las medidas para frenar o minimizar esta situación no son muy complejas. Se trata de seguir unas pautas básicas, como el uso de mascarillas, el lavado de manos y evitar las multitudes. Pero, ¿por qué son muchas las personas que no las siguen y provocan que esta situación se prolongue en el tiempo más de lo deseado? La respuesta es la defensa perceptual.

Si deseas conocer más sobre este tema, continúa leyendo.

¿Qué es la defensa perceptual?

La defensa perceptual es un tipo de barrera de la comunicación. Es decir, un elemento que perturba e impide un adecuado proceso en la comunicación, de modo que la información que llega del mensaje esté distorsionada.

En concreto, la defensa perceptual o defensa perceptiva es el fenómeno por el cual las personas muestran una tendencia a escudarse contra ideas, objetos o personas que interpretan como dañinos, ignorando o minimizando la acción o presencia de éstos.

De este modo, cuando nuestras expectativas ante algo o alguien son negativas tendemos a ignorar aquello que nos trasmite. Este fenómeno, por consiguiente, es un mecanismo de defensa que realizamos inconscientemente, de tal manera que cuando recibimos un estímulo o información que nos puede causar angustia o ansiedad lo intentamos evitar.

¿Cómo evitamos la información sin saber que lo hacemos?

El hecho de evitar un mensaje o una información sin darnos cuenta se debe a que este fenómeno es un mecanismo de defensa, es decir, se trata de una reacción natural en los seres humanos por la cual se utilizan inconscientemente estrategias psicológicas para hacer frente a una realidad que nos puede causar un daño, generalmente emocional.

La defensa perceptual es uno de los muchos mecanismos de defensa que utilizamos, sin ser conscientes, continuamente. Este fenómeno puede manifestarse de diferentes modos: cambiando el contenido de una información para que se ajuste mejor a lo que nos gustaría, retardando el reconocimiento o evitando, directamente, la percepción del mensaje como si nunca lo hubiésemos oído.

Exacto, escuchamos sólo lo que deseamos escuchar o cambiamos el mensaje para que nos cuadre mejor.

¿Es entonces la defensa perceptual la responsable de que actuemos mal durante las crisis?

La defensa perceptual es una de las causas por las que las personas actúan inadecuadamente durante las crisis, aunque no es la única responsable. Existen personas que no entienden bien toda la información y también existen personas irresponsables a las que nada les importa el resto.

La llegada del coronavirus supone una crisis, a fin de cuentas, y las personas hemos reaccionado ante la misma de modo similar a como reaccionamos ante cualquier crisis, y esto implica, inevitablemente, la aparición de la defensa perceptual.

De este modo, son muchas las personas que ignoran o ponen en práctica incorrectamente los consejos emitidos por las diferentes autoridades. Ejemplo de ello son las reuniones masivas, las quedadas sociales y/o familiares innecesarias o el mal uso de las mascarillas.

Así, nos damos escusas a nosotros mismos: no voy a quedarme siempre en casa, hay que seguir con la rutina normal de toda la vida; hay que salir porque si no, no es vida, voy a cogerlo igualmente en otro sitio; si lo tengo que coger lo cojo, no pasa nada; mejor coger el coronavirus que total, no es más que un resfriado, a estar tanto tiempo en casa y morirse de soledad…

Cierto es que esta situación no es del gusto de nadie, pero es importante darse cuenta de que su duración va a ser directamente proporcional a lo negligentes que seamos. No se trata de sentir miedo constante o evitar todo tipo de acciones. Únicamente hay que actuar de modo sensato y con sentido común e identificar cuando tenemos pensamientos distorsionados con el fin de razonarlos y, si nos generan ansiedad, controlar esta ansiedad y no cambiar la realidad para que se ajuste a nuestros deseos.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*


A %d blogueros les gusta esto: