¿Por qué me da miedo a hablar en público?

Causas de la fobia a hablar en público

El por qué da miedo hablar en público no depende de un único factor.

El miedo a exponerse ante varias personas, o una multitud ante un discurso, suele causar nerviosismo, pero hay muchas personas que sienten un verdadero miedo ante este tipo de situaciones.

Estas situaciones de estrés y angustia ante la perspectiva de dar un discurso en público puede desembocar en un trastorno fóbico.

A continuación se verán las causas de la aparición de este no tan poco habitual trastorno.

¿Es frecuente y normal el miedo a hablar en público?

Miedo escénico, fobia a hablar en público o, en su acepción más técnica, glosofobia, es un trastorno más común de lo que se considera.

En ocasiones, las situaciones de exposición ante el público pueden causar estrés o nervios, lo que es normal dada la circunstancia.

Pero hay muchas personas en las que estos nervios normales les sobrepasan y llegan a desarrollar un verdadero trastorno.

Si le interesa conocer cuando el miedo a hablar en público es un trastorno, pinche aquí

El miedo a hablar en público no discrimina entre hombres o mujeres, ni tampoco entiende de edad. Todo el mundo es susceptible a desarrollar una fobia a hablar en público.

Todo el mundo es susceptible a desarrollar una fobia a hablar en público

Asimismo, el miedo a hablar en público no es exclusivo de las personas tímidas o que no están acostumbradas a este tipo de situaciones.

La fobia escénica puede presentarse sin avisar y sin ningún antecedente previo, incluso en personas muy acostumbradas a estas situaciones.

Cantantes, oradores o actores pueden experimentar y/o desarrollar esta fobia sin ninguna explicación aparente.

¿Cuáles son las causas de la fobia a hablar en público?

Las causas de la aparición de la fobia a hablar en público no se conocen.

En ocasiones, este tipo de miedo aparece sin ningún precedente, e incluso en personas que están muy acostumbradas a exponerse al público.

No obstante existen una serie de factores que influyen en la aparición de esta fobia:

Experiencia negativa previa. Tener una experiencia negativa hablando en público es una de las principales variables que provoca la aparición de una fobia.

Esto ocurre porque se asocia esa experiencia negativa al acto de hablar en público y, de este modo, se generaliza a las situaciones de exposición ante un grupo de personas.

Esto puede suceder de dos modos. Por un lado, es posible que se experimente una experiencia negativa y la persona crea que se va a repetir en las siguientes situaciones similares.

Por otro lado, es posible que una experiencia negativa en el pasado haya provocado esta fobia y la persona, aunque no se acuerde, lo asocia, apareciendo la fobia.

Esta experiencia negativa no tiene por qué vivenciarse en primera persona. La visualización de alguna experiencia hablando en público negativa en otra persona puede desencadenar la fobia.

La experiencia negativa a hablar en público no tiene por qué vivenciarse en primera persona

Es decir, únicamente presenciando a un compañero de colegio o de trabajo, al que su discurso no ha salido tan bien como se esperaba, puede ser el desencadenante de la aparición del trastorno.

Características personales. Es obvio que el modo de ser y la personalidad de cada persona son fundamentales en el desarrollo de cualquier fobia en general y de la fobia a hablar en público en particular.

En este sentido, las personas más tímidas o introvertidas son más vulnerables al desarrollo de esta fobia que aquellas persona extrovertidas y sin timidez.

No obstante, el hecho de ser extrovertido no es un factor que blinde a las personas de padecer fobia a hablar en público.

Habilidades relacionales. Unas pobres habilidades relacionales afectan al modo de comunicarse, ya sea tanto en un ámbito de cara a cara como en público.

De este modo, las personas con escasas habilidades sociales son más vulnerables a padecer fobia social.

Seguridad. La confianza en uno mismo es clave para la exposición al público.

De este modo, las personas con poca seguridad serán más vulnerables al desarrollo de una fobia que aquellas personas con mucha confianza.

Autopercepción y autoestima. El modo en el que cada persona se percibe es un factor que influye en la aparición de fobia social.

De este modo, las personas con una baja autoestima son más vulnerables a la aparición de la fobia que las personas con una alta autoestima.

Esto sucede por varios motivos. Por un lado, es posible que se anticipe el fracaso en el discurso y este se entienda como un suceso en exceso negativo.

Por otro lado, las personas con baja autoestima tienen menos confianza en ellos mismos y suelen tener escasas habilidades relacionales, dos factores asociados, además, a la vulnerabilidad hacia la fobia a hablar en público.

Habilidades en solución de problemas. Es necesario considerar que la baja autoestima, la escasez de habilidades relacionales y la falta de seguridad se relacionan, a su vez, con las habilidades en solución de problemas, que suelen ser bajas.

Esto provoca que si existió una experiencia negativa previa hablando en público, no se supere exitosamente y se generalice a todas las situaciones más rápida y fácilmente que en las personas con altas habilidades en solución de problemas.

En este sentido, las personas con estas características suelen tener unas habilidades muy escasas en solución de problemas.

¿Voy a desarrollar fobia a hablar en público?

Los factores relacionados con la aparición a la fobia de hablar en público no son factores necesarios ni suficientes para el desarrollo de una fobia a hablar en público.

De este modo, estos factores no son suficientes porque no son los únicos responsables en la aparición de la fobia. Es decir, pueden presentarse o no presentarse, o pueden estar presente uno o varios.

Los factores relacionados con la aparición de fobia social no son necesarios porque el trastorno puede aparecer incluso aunque estos factores no estén presentes.

Así, los factores únicamente influyen o aumentan la vulnerabilidad a padecer el trastorno, pero nunca lo provocan de modo directo. Se trata, pues, de factores de riesgo y no de factores determinantes.

Por todo ello, nadie queda libre del desarrollo de una fobia a hablar en público, ni siquiera aunque se esté acostumbrado a este tipo de situaciones y aunque no se hayan experimentado o se padezcan los factores de riesgo hacia la misma.

La fobia social puede aparecer espontáneamente, por lo que lo más adecuado en estos casos es acudir a un profesional para adoptar estrategias útiles y superar el problema.

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