Pesadilla en Elm Street fue en realidad una saga basada en hechos reales: Síndrome de la muerte súbita inesperada.

La verdad de Pesadilla en Elm Street y cómo la realidad supera a la ficción… una vez más

Escrito por: Elías Almansa
Son muchas las entregas cinematográficas basadas en hechos reales, la mayoría de ellas telefilms generalmente con tintes de dramas. Pero, ¿hay películas de terror que ocurrieron en la realidad? Sí, alguna hay, pero más enfocadas a la criminología que a lo fantástico.
Pero, seguramente, entre las entregas cinematográficas basadas en hechos reales, Pesadilla en Elm Street no parece cumplir estas características, aunque en realidad lo es.
Si te interesa conocer más sobre la realidad de Pesadilla en Elm Street, continua leyendo.

¿De qué trata Pesadilla en Elm Street?

La saga cinematográfica de Pesadilla en Elm Street no necesita presentación para los que pertenecemos a una generación en la que el gran villano que poblaba nuestras más horrendas pesadillas era el malvado Freddy Krueger.

Pero, aquellos que no estén familiarizados con el cine de terror en general ni con esta saga en particular, y que no son conocedores del mítico señor Krueger, podrán comprender a través de la siguiente imagen el porqué aterrorizó a toda una generación:

Freddy Krueger

Y no únicamente es la imagen del villano de esta saga cinematográfica lo que asusta, su argumento tampoco se queda corto.

En este sentido, el señor Krueger nace en la gran pantalla en el año 1984 de la mano del genio del terror Wes Craven, el cual narra la historia de Elm Street, un vecindario que vive aterrorizado por la desaparición y/o muerte de varios niños a manos de un sangriento pederasta, el cual no es arrestado por las fuerzas de seguridad por falta de pruebas. Los asustados y enfurecidos padres deciden tomarse la justicia por su mano, encontrando al pervertido y dándole matarile quemándolo vivo.

Pero el malvado pederasta tenía un pacto con las fuerzas oscuras que le permite volver después de muerto a través de los sueños de los descendientes de sus agresores. De este modo, Krueger mata (y nunca mejor dicho) dos pájaros de un tiro, ya que se venga de sus asesinos matando a sus descendientes y continua con su labor de asesino de niños.

Basada en hechos reales ¿en serio?

Sí, Pesadilla en Elm Street está basada en hechos reales. De hecho, el señor Craven (creador de Krueger y director de la entrega cinematográfica) se inspiró en una serie de artículos periodísticos publicados en Los Angeles Times, que informaban de un grupo de inmigrantes asiáticos cuyos niños alertaban de padecer pesadillas con la creencia de que los espíritus malignos que habitaban las mismas los terminarían asesinando. Estos niños comenzaban a negarse a dormir y, aunque los exámenes médicos a los que fueron sometidos no encontraron ninguna alteración en sus estados de salud, cuando les obligaban a dormir o se quedaban dormidos no volvían a despertar. Exacto, murieron como ellos pronosticaban que iban a hacerlo, a pesar del escepticismo de las fuentes médicas.

El motivo de la muerte de estos niños, según las autopsia, era inexplicable… ¿o no?

¿Por qué morían los niños? ¿Existen los Freddy Krueger?

A través de los años, las diferentes investigaciones descubrieron el motivo de la muerte de los niños, y esta no deja de ser más terrorífica que la historia de Elm Street.

Se trata del denominado síndrome de muerte súbita inesperada. Este síndrome se trasmite genéticamente, por ello afectó a un grupo de inmigrantes que provenían de una etnia conocida como Hmong o Miao, proveniente de Laos (Vietnam) y de sexo masculino en su mayoría.

El primer caso conocido se describió en 1977, en el que un joven sano, tras describir pesadillas, moría inexplicablemente mientras dormía. En este momento comenzaron una decena de muertes similares, de modo que, en el trascurso de 5 años, más de un veintena de inmigrantes de esta región habían experimentado este final.

Esto no dejó indiferente a Estados Unidos, el cual podía estar bajo la amenaza de una epidemia, por lo que los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades comenzaron a realizar investigaciones al respecto sin éxito. Las autopsias no revelaban ningún tipo de agente infeccioso y los jóvenes parecían gozar de buena salud. En el trascurso de estas investigaciones descubrieron que los inmigrantes de esta región no eran los únicos en experimentar estas extrañas muertes. Otros inmigrantes procedentes de Filipinas y otros lugares de Asia también habían fallecido bajo las mismas circunstancias: jóvenes menores de 35 años que describían tener pesadillas y que fallecían mientras dormían.

Las víctimas

Durante las investigaciones se realizaron numerosas entrevistas a las familias afectadas por las muertes de los jóvenes, las cuales también fueron sometidas a estudios médicos sin resultados significativos.

Estas familias tenían la creencia de que sus hijos habían sido atacados por espíritus malignos que se les aparecían en las pesadillas. Estos espíritus eran propios de las diferentes culturas de los afectados y, según relataban, una vez que los jóvenes comenzaban a relatar que los veían en sus sueños, ya nada había que hacer. Desde generaciones conocían cual iba a ser el inevitable desenlace.

Se trataba de un “mal” propio de las regiones de donde procedían, con su propia explicación teológica-mística al respecto.

¿Qué ocurrió realmente?

Tras numerosos estudios e investigaciones se concluyó que determinadas personas provenientes de regiones orientales portaban una condición genética heredable que ocasionaba la muerte súbita, generalmente en la adolescencia. Se trata de un paro sistémico por el cual el individuo afectado muere sin razón aparente. Esta condición mortal se denominó el Síndrome de la muerte súbita inesperada.

El hecho de sufrir pesadillas se explica por dos motivos lógicos. El primero es que el sueño y la función de dormir juegan un papel fundamental en nuestra salud y en la retención de cosas que hemos aprendido durante el día. No es extraño, pues, que nuestro cuerpo “nos avise” de que algo va mal durante un sueño, cuando nosotros no somos capaces de percibirlo conscientemente. De este modo, por ejemplo, es posible soñar que se come mucho porque estamos empachados o porque estamos engordando sin que, despiertos, nos hayamos dado cuenta.

Así, es posible que el cuerpo de estos jóvenes “advirtiera” que algo no iba bien y que se representara a través del sueño.

El motivo por el que todas las pesadillas eran similares es simplemente por una cuestión de creencias religiosas o supersticiosas. Durante siglos estas regiones han creído en ese tipo de espíritus, por los cuales justificaban las muertes de sus jóvenes y las personas afectadas por este mal eran conocedoras de esas historias.

Por tanto, cuando el sueño “les alertó” que algo fallaba en su organismo, lo hizo a través de las historias que habían escuchado sobre espíritus. Esto tampoco resulta extraño, ya que las creencias dictaban que los espíritus malignos eran los responsables de las muertes de los jóvenes por este motivo genético, y el organismo de los afectados les “avisaba” de que ellos no estaban bien, a través de la manifestación de estos espíritus en sus sueños.

Sea como sea, no se trata tanto de una historia de terror como lo es de tragedia. A Freddy Krueger se le podía vencer (y así se hace en varias de las entregas de la saga de películas de terror), pero no se puede vencer al Síndrome de la muerte súbita inesperada, condición la cual, a día de hoy, no tiene aún tratamiento.

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