Navidades con COVID

¿Cómo se les hace frente?

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Las Navidades son, sin duda, la época del año más controvertida. Odiada por unos, deseada por otros, pero para nadie indiferente. Y es que, el alumbrado, la música y decoración de los comercios y los días festivos impiden que podamos ignorar las fechas que se nos aproximan.

Pero este año será diferente a todos los conocidos. La pandemia ha ocasionado que se tomen medidas sociales que impiden que las fiestas navideñas trascurran con normalidad.

Si te interesa conocer formas efectivas de hacer frente a la Navidad COVID, continua leyendo.

La Navidad y el COVID

Hace meses que conocíamos lo que iba a ocurrir en Navidad. Cierto es que las medidas a adoptar y las restricciones aún no se conocían, pero sí era sabido que la Navidad del 2020 iba a ser atípica. Y esto no es algo trivial, ya que el cambio puede vivirse como dramático y drástico para muchas personas.

Ante todo, y previamente a aportar consejos de cómo afrontar este cambio, señalar que lo mas importante en estos días que se avecinan es guardar todas las medidas de seguridad, por poco que satisfagan a muchos y razonar que, si queremos que la pandemia baje, este es un gran paso al que contribuimos entre todos.

No obstante, independientemente de los cambios que sufrirá esta celebración este año o de las restricciones (leer sobre la Navidad fuera de Casa) , la Navidad se puede disfrutar sin la necesidad de que sea odiosa. A continuación se apuntan tres sencillos consejos para hacer la Navidad no sólo llevadera, sino disfrutable.

CONSEJO 1. Aceptar lo qué ocurre y adaptarse

Negar lo que está ocurriendo es imposible. La Navidad va a transcurrir con restricciones, toque de queda y cupo máximo de personas en una casa, nos guste o no nos guste.

En esta situación podemos hacer dos cosas: enfadarnos, entristecernos, alterarnos, etc., o buscar alternativas que palíen o compensen los componentes que nos molestan y que nos permitan disfrutar de otro modo. La primera opción conduce al malestar y la segunda opción conduce al bienestar. ¿Qué es lo preferible? Obviamente, el bienestar.

Para ello es fundamental, primero, aceptar que las circunstancias no van a cambiar y no podemos hacer nada al respecto. No podemos cambiar el COVID, la pandemia, las restricciones… Pero sí podemos cambiar lo que hacemos. Y esa es la clave para lograr el bienestar en estas próximas fiestas: buscar alternativas agradables, y que nos permitan disfrutar, que se adapten a las medidas del COVID.

Para muchos, estas alternativas pueden ser una quedada virtual, unas celebraciones más familiares, etc. Las opciones a escoger dependen de cada persona, de sus gustos, prioridades, etc. Para aclarar nuestras ideas, es útil escribir todo lo que nos gusta de la Navidad en una lista y, aquello que no se puede hacer, adaptarlo a la situación.

CONSEJO 2. Orientar la situación hacia su aspecto más favorable

Todas las circunstancias tienen su lado positivo y su lado negativo. Estas Navidades que se nos presentan, parecen inclinarse más hacia lo negativo que hacia lo positivo, pero hay que ser consciente de que esto es una percepción, es decir, es así porque nosotros queremos que así sea.

Dado que las circunstancias son las que son, son muchos los que rumian pensamientos desagradables y negativos sobre las próximas fechas. Esto va a provocar que tengamos una percepción negativa hacia las mismas y, cuando estas se presenten, las viviremos de manera negativa. Si, por el contrario, nos centramos en las ventajas que estas fiestas nos presentan, podremos vivirlas con menos dramatismo e incluso disfrutar de las mismas.

Por ejemplo, para los que son creyentes, puede ser una oportunidad de ahondar en el significado real de las fiestas y, para los que no lo son, es una oportunidad para celebrar ahora la Navidad con las restricciones y realizar una fiesta navideña alternativa cuando la pandemia termine. Doble fiesta.

Asimismo, las reuniones sociales y compromisos que vienen de serie con la Navidad se verán reducidos o eliminados, por lo que se nos ofrece un mayor tiempo de descanso y de disfrute de las personas que nos son más cercanas. Esta circunstancia, además, hará que muchos no padezcan el estrés navideño y la presión familiar/social a la que son expuestos todos los años llegado su final.

CONSEJO 3. Oriéntalo como una experiencia diferente

Son muchas las Navidades que están por venir y otras muchas las vividas. Esta es, sin lugar a dudas, la Navidad más diferente que muchas personas van a experimentar. Esto puede ser orientado hacia la vivencia de algo distinto de lo acostumbrado.

Son muchas las personas que deciden pasar la Navidad en países extranjeros o alquilar una casa rural, por ejemplo, como medio de hacer una actividad diferente durante esta festividad. En este sentido, las fiestas se pueden orientar de un modo similar, no desplazándose, pero sí realizando actividades que nos sean agradables y diferentes de las acostumbradas en Navidad.

En resumen, en ocasiones disfrutar de un evento no depende tanto de cómo trascurra el mismo, sino de la actitud que se tenga hacia él. En este sentido, en mucho depende de nosotros que estas fiestas sean más o menos agradables o desagradables, y siempre recordando que la Navidad es sólo una fecha y que ésta puede ser trasladada al momento que nosotros deseemos. Y si lo necesita, como siempre le recomendamos que acuda a un profesional de la psicología.

¡Les deseamos Felices fiestas!

Paola Borrego y Juan Miguel Enamorado. Psicólogos.

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