¿Se heredan los trastornos mentales?

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Es una pregunta recurrente si los trastornos mentales se heredan de padres a hijos. La respuesta a esta pregunta no es generalizable a todos los trastornos mentales, que si bien muchos de ellos tienen una base genética descrita, en la mayor parte de los mismos el origen, aunque se sospecha que tienen una base genética, se desconoce.

El presente artículo tratará sobre este respecto y sobre las posibles bases genéticas de los trastornos mentales.

¿Cómo influye la herencia en los trastornos mentales?

La genética bioquímica y molecular ha permitido conocer los fundamentos de muchas enfermedades genéticas a nivel de proteínas y de ADN. Algunas de estas patologías poseen un patrón hereditario mendeliano que ha revelado las bases cromosómicas de un número pequeño, pero creciente, de una serie de trastornos importantes.

Sin embargo, entre los fenotipos genéticos en general (es decir, la manifestación de los genes), los trastornos corrientes que aparecen en familias, sobre todo los de carácter psicológico y/o psiquiátrico, no parecen ajustarse a un patrón mendeliano.

El modelo más sencillo de herencia es el de un solo gen, dominante o recesivo, que afecta a un comportamiento bien definido. En efecto, varios rasgos del comportamiento humano pueden describirse según ese modelo. A este grupo pertenecen trastornos tales como el Síndrome de Down, el Síndrome de la X Frágil y la Enfermedad de Hungtington, por ejemplo.

Solo unos pocos trastornos mentales tienen una base genética conocida

También existe la posibilidad de que haya modelos multigenéticos. El más sencillo de ellos es un modelo poligénico de sumación, donde dos o más genes contribuyen por igual, y de una forma aditiva, a crear el fenotipo.

En cada uno de estos modelos, el ambiente puede hacer aportaciones significativas, y al estudiar el comportamiento hay que tener esto en cuenta. En algunos casos, esto significa que hay que elaborar métodos donde se combinen diversos enfoques para estudiar la base genética del comportamiento y evaluar el papel del ambiente en la formación y desarrollo del fenotipo.

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¿Qué es la herencia multifactorial?

La mayor parte de los trastornos mentales tienen un origen desconocido aunque se sospecha que poseen una base genética. En estos casos se cree que se produce una herencia multifactorial, lo que indica que son producidos por factores múltiples, tanto genéticos como, en muchos casos, ambientales.

Muchas malformaciones congénitas, como enfermedades y trastornos mentales, parecen mostrar un patrón de herencia multifactorial. Otros trastornos multifactoriales, en los que el papel del ambiente parece ser relativamente importante y la etiología subyacente puede ser heterogénea y compleja, surgen frecuentemente en la edad adulta.

La herencia multifactorial se define como la herencia por combinación de factores genéticos y, en muchos casos, también factores no genéticos, y cada uno de ellos únicamente con un efecto relativamente pequeño.

La herencia multifactorial consiste en la combinación de factores genéticos y ambientales

Los trastornos multifactoriales transcurren en familias pero sin mostrar ningún patrón genealógico particular en una familia individual. Desde el punto de vista genético, poseen características comunes que permiten deducir sus antecedentes multifactoriales y estimar los riesgos de recurrencia para parientes en grupos de familias. Sin embargo, los riesgos de recurrencia son promedios, y el riesgo real para una familia concreta puede ser mayor o menor que el promedio.

Los trastornos multifactoriales no muestran un patrón genealógico particular

¿Cuáles son los patrones genéticos que afectan a los trastornos mentales?

Actualmente se pueden considerar los aspectos genéticos de tres clases diferentes de rasgos multifactoriales:

1. Muchas características normales presentan herencia multifactorial y se caracterizan por una variación continua. Para estas características, un fenotipo “anormal” es tan sólo una variación extrema en el margen normal: los ejemplos incluyen muchos casos de retraso mental no específico y estatura inusualmente alta o baja.

2. Un segundo grupo de trastornos multifactoriales está compuesto por malformaciones congénitas comunes simples, en las que parece existir variación continua de base en la predisposición a un trastorno determinado, pero no existe ningún efecto clínico hasta que la predisposición del individuo excede de un “umbral” para el fenotipo anormal. Este tipo de manifestaciones de conocen como rasgos multifactoriales con umbral. Los ejemplos incluyen algunos tipos de Alzheimer con base genérica.

3. El tercer grupo incluye los trastornos habituales de la edad adulta, que constituyen una gran parte de la medicina clínica, como la enfermedad arterial coronaria, la diabetes mellitus, la hipertensión, la obesidad y la mayoría de las formas de cáncer, así como la mayor parte de las enfermedades psiquiátricas recurrentes. Se consideran que los factores ambientales juegan un papel importante en estos trastornos, aunque el de la genética en su etiología es innegable. En cierto sentido, también es posible considerar los trastornos habituales de la edad adulta como rasgos con umbral, pero a causa de la complejidad de los factores de riesgo que pueden provocarlos se clasifican como una clase separada.

¿Qué características tiene la herencia multifactorial?

La herencia multifactorial, posiblemente responsable de la herencia de algunos trastornos mentales tiene las siguientes características:

-Aunque el trastorno es evidentemente familiar, no existe un patrón distintivo de herencia en una familia determinada.

-El riesgo en parientes de primer grado, determinados a partir de estudios familiares, es aproximadamente la raíz cuadrada del riesgo poblacional.

-El riesgo es claramente menor para parientes de segundo grado que para los de primer grado, pero disminuye menos rápidamente para familiares lejanos.

-El riesgo de recurrencia es más alto cuando más de un miembro de la familia está afectado.
-Cuanto más grave es el trastorno, mayor resulta el riesgo de recurrencia.

-Los pacientes más gravemente afectados y sus parientes poseen mayor predisposición.

-Si un rasgo multifactorial resulta más frecuente en un sexo que en el otro, el riesgo es mayor para los parientes de pacientes del sexo menos susceptible.

-Si la tasa de concordancia de gemelos dizigóticos (DZ) es menor que la mitad de la tasa en gemelos monozigóticos (MZ), el rasgo no puede ser autosómico dominante; y si es menor que una cuarta parte de la tasa en MZ, no es posible que sea autosómico recesivo.

-Un riesgo de recurrencia incrementado cuando los padres son consanguíneos sugiere que pueden estar implicados múltiples factores con efectos aditivos.

A pesar de los grandes avances en ciencia en general y en genética en particular, aun no se conoce las bases genéticas precisas de la mayor parte de los trastornos mentales. No obstante, muchos de ellos parecen tener un carácter genético (como es el caso del TEA, el TOC, o el Síndrome de la Tourette) los cuales, seguramente, con el avance en investigaciones en este campo, tendrán una etiología localizada en un futuro.

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