¿Cómo puede un hombre atraer a una mujer? Parte 1: Cosas que no hacer bajo ningún concepto

Errores en la primera cita

Hace unos cuantos días un amigo me pregunto: “¿Por qué no escribes sobre cómo un hombre puede atraer a una mujer?” Y a raíz de esa petición surge este artículo.

En realidad no existe ningún manual práctico ni unas normas establecidas de cómo seducir o de cómo conquistar a alguien. No obstante, es posible seguir una serie de consejos que pueden ser de gran efectividad en el proceso de seducción. Por el contrario, sí que existen pautas de comportamiento que una vez puestas en práctica, el fracaso queda garantizado y que son, curiosamente, debido seguramente a falsos mitos y creencias, las que se utilizan más habitualmente.

Por ello, he decidido dividir el artículo en dos partes: Cosas que no hay que hacer bajo ningún concepto si el objetivo es atraer a una mujer y consejos prácticos para atraer a una mujer. Ambos artículos podrían ser perfectamente aplicables en el caso contrario, es decir, de mujeres a hombres.

Dicho esto, a continuación se exponen falsos mitos en el proceso de seducción o cosas feas que no hay que hacer bajo ninguna circunstancia.

Cosa fea 1: Engañar

Mito: “No tiene que quererte por dinero/ físico/ trabajo/…, sino por lo que eres”. “No tiene que saber que soy pobre/ tengo 12 hijos/ no tengo trabajo/ tengo tal dolencia/… porque debe quererme tal y como soy”. “A las mujeres hay que impresionarlas”

Cada persona es lo que es con sus propias circunstancias, ya sea pobre, rico, viva en un sitio o en otro, y ocultar algo o afirmar lo contrario es, a fin de cuentas, un engaño. El engaño parece ser un elemento integrado en el proceso de seducción, lo cual no se comprende porque es una pauta que aboca al fracaso. Embaucados por el cine y la literatura romántica y una muy posible inseguridad, se ha llevado a pensar a muchos que inventar circunstancias o historias va a ser la clave del éxito. Pues falso. Las mentiras siempre acaban siendo descubiertas y una persona que miente se declara de dudosa confianza. No se trata de realizar una exposición de tu vida y circunstancias en un primer encuentro, pero sí de actuar sincera y honestamente.

Actúa sincera y honestamente

Cosa fea 2: Victimismo

Mito: “Para gustarle a una mujer es fundamental ser previamente su amigo”

Tomar una actitud victimista hacia una mujer, así como intentar darle pena, es una estrategia ahora en boga, pero bastante nefasta. Mostrarse desamparado puede ocasionar un acercamiento a la otra persona, pero más se logrará una amistad que una seducción.

Es frecuente escuchar la afirmación: “Todas las mujeres quieren ser mis amigas, pero ninguna mi pareja”. Posiblemente una actitud de acercamiento victimista ha llevado a esta situación. Por ello es necesario preguntarse a uno mismo si quiere una pareja o un confesor.

No se trata de ocultar situaciones negativas, pero tampoco es adecuado centrar el tema de conversación a este respecto en un primer encuentro. Además, hay que tener en cuenta que si no existe confianza puede que el relato de una serie de circunstancias personales haga sentir a la otra persona incómoda.

Es posible que en una primera conversación surja un tema dramático que concierne a uno mismo ¿Cómo se trata entonces esta situación sin que se proceda al engaño o la falsedad? La respuesta es: no recreándose en el tema. El tema se debe comentar del modo más sencillo posible, sin entrar en detalles y sin tampoco evadirlo o cambiar de tema bruscamente porque podría crear un ambiente incómodo.

No es conveniente adoptar una postura de «dar pena»

Cosa fea 3: Dominar

Mito: “A las mujeres les gusta que se les mande” “Cuando una mujer dice ‘no’ quiere decir ‘sí’”

¿Aun está vigente el mito ese que dicta que cuando una mujer dice “no” quiere decir “sí”? Sí, aun está vigente. Esta estrategia no solo supone una falta de respeto sino que es absurda.

Las relaciones interpersonales se basan en la equidad, en compartir, pretender ponerse en una especie de escala superior en autoridad seguramente ofenda a la otra persona, la cual no verá ningún tipo de atractivo, sino más bien un despliegue de mala educación.

Las relaciones se deben basar en la equidad

Cosa fea 4: Insistencia

Mito: “El que la sigue la consigue”

Ser demasiado insistente no va a convertir a una persona en un seductor, sino más bien en un acosador. Insistir no es ser atento, es sobrepasar los límites de la paciencia del otro y no respetar sus decisiones.

Cosa fea 5: Sobreactuar

Mito: “A las mujeres les gustan los hombres sensibles y románticos”

Cada persona tiene unos gustos propios, por lo que habrá mujeres que aprecien más o menos determinadas características personales. La sobreactuación está relacionada con el engaño y se trata de que una persona exagere determinados aspectos de sí mismo que no son propios de su comportamiento normal. Este tipo de comportamiento ocurre ante la inseguridad de la situación, por lo que se recurre a una máscara que oculte lo que se percibe como un defecto o deficiencia. El resultado es que la otra persona perciba falsedad y falta de honestidad. Por ejemplo, una persona poco romántica puede querer aparentar serlo realizando numerosas actuaciones y comentarios en un primer encuentro que seguramente rocen más la pamplina que el efecto deseado.

Cosa fea 6: Exceso de hilaridad o el efecto payaso

Mito: “A las mujeres les gusta los hombres que les hagan reír”

Tener sentido del humor es un aspecto clave en las relaciones interpersonales en general y en la seducción en particular, pero un exceso del mismo puede rozar la mala educación, sobre todo si es un primer encuentro y aun no hay confianza con la persona a la que se está conociendo. Realizar continuas bromas tiene varias consecuencias y ninguna de ellas favorable: la otra persona piensa que te estás riendo de ella, estás desdramatizando algo importante que el otro te cuenta por lo que el interlocutor se siente despreciado, el encuentro parece no ser tomado en serio y, en definitiva, se proyecta la imagen de payaso. ¿Dónde está el límite pues entre el sentido del humor y el efecto payaso? La respuesta es: la educación. En este caso hay que descartar comportamientos tales como: bromas de manos (tocar para hacer la broma de turno), hacer broma de algo personal que el otro haya manifestado o quitarle importancia con una broma a algo que relata la otra persona. Por el contrario, sería adecuado: bromas verbales que no impliquen al otro, bromas que no aludan a lo personal y bromas que abarquen situaciones y no sentimientos.

Quedan expuestas pues las principales cosas que no se deben hacer si el objetivo es atraer a una mujer. Dado que en más ocasiones de las esperadas estas tácticas son las más utilizadas, el no recurrir a ellas es simplemente un muy buen modo de atraer a una mujer. No obstante, en un segundo artículo sobre este respecto, se abordarán consejos prácticos en el proceso de seducción.

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