¿Cómo combatir la Ansiedad por el Aislamiento?

¿Cómo combatir la Ansiedad por el aislamiento?

Ansiedad por aislamiento
Ansiedad por Aislamiento

¿Cómo combatir la Ansiedad por el Aislamiento?

En este artículo trataremos un tema de máxima actualidad ¿Cómo combatir la Ansiedad por el aislamiento? El aislamiento obligatorio al que nos vemos abocados en estos días por la necesidad de frenar la propagación de las infecciones por coronavirus tiene como una de sus consecuencias negativas la tan temida Ansiedad.

¿Qué es la Ansiedad?

(Pasa saber más sobre Ansiedad pulse AQUÍ)

¿Cómo combatir la Ansiedad por el aislamiento?

Para empezar quiero explicar que la Ansiedad en sí, no es algo negativo, sino todo lo contrario, la ansiedad es vital para nuestra supervivencia en el día a día.

Podemos definir la ansiedad como un estado de alerta fisiológico y psicológico ante un peligro indeterminado. Imaginemos que estamos tranquilamente en casa y alguien intenta forzar la cerradura de la puerta de entrada, aún no sabemos qué ocurre, puede ser un ladrón, un vecino que se ha equivocado de piso, pero la realidad es que en ese momento todo nuestro organismo se centra en evaluar ese peligro y se dispone a responder a él con un sistema de lucha o huida que tenemos genéticamente implantado todos los seres humanos al igual que el resto de especies animales.

Las manifestaciones más visibles ante la situación de alguien forzando nuestra entrada serán:  a nivel fisiológico un aumento de los latidos del corazón (taquicardia), aumento de la respiración (pudiendo llegar incluso a hiverventilar), detención de las funciones no vitales como la digestión para enviar sangre a los músculos, etc. y a nivel cognitivo podemos notar nerviosismo, hipervigilancia, falta de concentración para hacer cualquier otra tarea que no sea vigilar esa puerta que están forzando. En este ejemplo después de unos minutos tendríamos la respuesta al peligro en caso de que fuera un delincuente decidiríamos la opción a tomar, lucha o huida, y  una vez resuelta la situación volveríamos a un estado, si no de tranquilidad, al menos diferente al de Ansiedad.  En resumen, esa Ansiedad nos ha servido para salir “vivos” de una situación de peligro a lo largo de nuestra existencia como especie.

Entonces, ¿por qué tiene tan mala fama la Ansiedad?

Bien, una vez comprendida para qué sirve evolutivamente la ansiedad.  El problema radica en que somos capaces de desencadenar en nuestro cerebro y en nuestro organismo la reacción de Ansiedad ante un peligro solo existente en nuestra mente.

Cualquier situación de la vida diaria que interpretemos como potencialmente dañina producirá un estado de ansiedad similar al que tendríamos frente a un peligro real. Cada uno podemos imaginar nuestros propios ejemplos.  Desde una primera cita con la persona que nos gusta (y sí, las mariposas en el estómago, también son ansiedad), hasta una reunión  con el jefe. En definitiva ante la posibilidad de un peligro incierto reaccionamos con Ansiedad.

¿Por qué puede producir Ansiedad el Aislamiento si estamos en casa?

La respuesta es relativamente sencilla, de forma general. Nos enfrentamos a una situación nueva en la que no tenemos prácticamente ningún control, nos genera incertidumbre ya que no sabemos cuánto va a durar ni las consecuencias que va a tener para nosotros y a nivel general,  además hay un peligro real y físico que es la posible infección por coronavirus y contraer una enfermedad que puede llegar a ser grave. Por tanto la respuesta de Ansiedad es totalmente “normal”, o sea, acorde a las circunstancias reales que estamos viviendo. Lo que no quiere decir que afecte a todos de igual forma.

¿3 claves para combatir la Ansiedad por el Aislamiento?

(Para saber más como afrontar el aislamiento pulse AQUÍ)

En la mayoría de los casos, no existe un peligro real porque estamos bien de salud (y con toda probabilidad seguiremos bien gracias al aislamiento), tenemos las condiciones básicas para una vida relativamente cómoda como puede ser electricidad, agua corriente, comida suficiente y elementos que facilitan nuestro ocio como internet, televisión, radio, etc.

Si no hay un peligro físico real e inminente, podemos estar seguros que nuestra Ansiedad solo está generada por nuestros pensamientos. En este caso podemos trabajar directamente sobre ellos y así rebajaremos la ansiedad. Para ello debemos tener en cuenta lo siguiente:

No podemos pensar dos cosas a la vez, cada vez que nos ponemos  a hacer algo nuestro cerebro dedica el 100% de los recursos cognitivos a esa tarea (excepto tareas muy automatizadas como conducir por ejemplo). Por lo tanto si pensar en la situación actual o futura nos crea ansiedad, bastará con realizar una tarea que me impida seguir con esos pensamientos, y esa tarea puede ir desde leer un libro, hablar con amigos, escribir,  aprender algo nuevo, cocinar, jugar con el teléfono móvil o videoconsola (mientras más exigente sea la tarea mejor para rebajar la ansiedad), etc. Cada uno deberá elegir las tareas que le resulten más agradables y a la vez más complejas de realizar para ocupar ese 100% de nuestros recursos cognitivos y hacer así una “burbuja de tranquilidad” en nuestro estado de ánimo que rebajará la Ansiedad. Mientras más “burbujas de tranquilidad”  consigamos al día, menor será nuestro estado de Ansiedad.

Desde que aprendemos a hablar todos nuestros pensamientos están guiados por nuestro discurso interno, como si tuviéramos la radio de nuestro cerebro encendida continuamente. Está demostrado que nuestro estado de ánimo está relacionado con lo que nos decimos, por lo tanto si mantenemos un discurso negativo, en este caso pensando continuamente en la situación de no poder salir a la calle, el riesgo de ser infectado por el virus, los problemas económicos que pueden venir, etc, tendremos un estado de ánimo negativo que además desencadenará una respuesta de Ansiedad ya que estamos hablándonos de un peligro.

El estar “hablándonos” todo el día tiene una ventaja, que si soy consciente de ello, puedo decidir cuál es el discurso que quiero tener, por lo tanto si elijo un discurso positivo, viendo por ejemplo la oportunidad de pasar tiempo en casa haciendo cosas que no podemos hacer normalmente, de pasar tiempo con nuestros hijos, de planificar el futuro ya sea laboral, de viajes, etc. nuestro estado de ánimo también cambiará inmediatamente hacia un estado más positivo. Además si repetimos esto con frecuencia, aprenderemos a estar más optimistas siempre, no solo en estos momentos.

Nuestro cerebro quiere saber cómo funciona todo, tener el control. Un ejemplo de ello son los trucos de magia, ¿por qué nos llaman tanto la atención un sencillo truco de cartas?, pues precisamente porque el resultado no es el que espera nuestra mente, lo  que nos produce “cosquillas” en el cerebro.

Sin embargo, ¿qué ocurre cuando descubrimos el truco de magia?, qué perdemos todo interés, ya sabemos lo que va a ocurrir y porqué, por lo tanto no nos crea la más mínima expectación.

Usando el truco de magia como ejemplo vamos a usar la misma técnica para rebajar nuestro malestar emocional y nuestra Ansiedad.

Imaginemos que nos estamos preocupando mucho por no poder salir a la calle libremente, y empezamos a tener la sensación de opresión, de malestar, de Ansiedad al final. Esto está producido porque como en el truco de magia no controlamos lo que ocurre y nuestra mente quiere respuestas. Si además nuestro discurso interno no hace más que preguntarse, ¿cuánto durará esto?, ¿hasta cuándo podré aguantar encerrado?, etc. dispararemos esa Ansiedad que no deseaos. Sin embargo, si en vez de fijarnos en cosas que no controlo como los días que faltan de aislamiento, nos centramos en pensar cosas que controlo perfectamente, como hacer una agenda de actividades diarias, (estudio, tareas de casa, quedar para hablar con amigos, ver series, estudiar algo nuevo, etc.), desde la mañana a la noche y la voy cumpliendo, tendré la sensación de que todo está bajo control y no me producirá malestar ni Ansiedad.

Y por último podemos combinar estas técnicas de las que hemos hablado antes con algunos ejercicios de relajación, los hay simples como la técnica llamada 4-7-8 que son unos ejercicios sencillos de respiración hasta otro más complejos y eficaces como la técnica de relajación progresiva de Jacobson. De ambas técnicas pueden encontrar vídeos en internet que le ayudarán a realizarla fácilmente.

Esperamos que les haya resultado interesante este artículo: ¿Cómo combatir la Ansiedad por el aislamiento?, y le invitamos que se registren en nuestra web (www.psicodifusion.es) y reciban todos nuestros artículos de forma gratuita.

Autor: Juan Miguel Enamorado Macías. Psicólogo. Málaga

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*


A %d blogueros les gusta esto: