Causas de la disfunción eréctil

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La disfunción eréctil puede estar ocasionada por múltiples causas. Es importante que cuando se perciba el problema se contacte con un profesional que pueda concretar cuál es su origen y tratarlo con la mayor anticipación posible, ya que su tratamiento temprano facilitará la solución del mismo.

La disfunción eréctil puede ser primaria, es decir, ocasionada por un motivo concreto; o secundaria, es decir, derivada de otro problema, el cual habrá que detectar y tratar para que cese la dificultad eréctil. En estos últimos casos, no es infrecuente que la disfunción eréctil sea secundaria a problemas en la eyaculación, falta de deseo u otras patologías que pueden, a corto, medio o largo plazo, provocar un déficit en la calidad de la erección.

Las causas de la disfunción eréctil se puede agrupar en dos grandes grupos: las causas fisiológicas o físicas y las causas psicológicas.

Esquema disfuncion

Son causas fisiológicas todas aquellas derivadas un mal funcionamiento biológico, que resulta ser, en definitiva, un problema relacionado con la salud. Una de las principales señales de que la disfunción eréctil tiene una causa física es la falta de erección por las mañanas, en el momento de levantarse. Si se observa que no hay erección en este momento, es probable que tampoco haya habido presencia de erecciones nocturnas, las cuales son normales y se producen de modo espontáneo durante la noche mientras se duerme. Lo más habitual es que en ausencia de factores fisiológicos que afecten a la erección, se produzcan entre tres y cinco erecciones nocturnas. Las causas fisiológicas que pueden provocar disfunción eréctil pueden ser vasculares, neurológicas, hormonales o por la ingesta de un fármaco.

Las causas vasculares suelen ser el motivo más frecuente, junto con las causas farmacológicas, de la disfunción eréctil por factores físicos. Se producen porque existe una dificultad para acumular sangre en el pene. De este modo, al no haber la suficiente sangre acumulada, la erección no es posible o resulta débil o de baja calidad. Las causas vasculares se derivan de problemas cardíacos o patologías concretas en los vasos sanguíneos del cuerpo. Asimismo, fumar, padecer hipertensión arterial, la diabetes o tener un alto grado de colesterol en sangre son factores que promueven u originan los problemas vasculares.

La segunda causa física que puede provocar disfunción eréctil es la relacionada con la ingesta de fármacos. Existen una gran cantidad de fármacos con efectos secundarios que alteran o debilitan la erección. Los más frecuentes son aquellos utilizados para tratar la hipertensión, las enfermedades cardíacas y los fármacos psicoactivos. Obviamente, la ingestión de los medicamentos es algo necesario para el tratamiento de las patologías, pero, en el caso de que estos estén causando merma en la erección, es conveniente que se consulte al especialista para estudiar el posible cambio de fármaco por otro que no tenga este tipo de efectos indeseables. Por otro lado, actualmente la farmacopea parece haberse instaurado en los hábitos de vida y, en ocasiones, mal utilizada, como son los casos de automedicación. Existen medicamentos de autoconsumo habitual que pueden estar dañando la erección, sobre todo si se están consumiendo al mismo tiempo que un tratamiento médico prescrito, ya que puede haber una interacción entre fármacos. Por ello, es importante tener en cuenta que todos los fármacos deben estar prescritos por un profesional médico y que nunca se debe recurrir a la automedicación. Es frecuente pensar erróneamente que determinados fármacos son inocuos para la salud o que no dan efectos secundarios por haberlos consumido durante años y no haber pasado nunca nada. De ello la importancia de seguir siempre el consejo y el tratamiento médico profesional.

Otras causas físicas de la disfunción eréctil son aquellas derivadas de trastornos neurológicos u hormonales. Muchos trastornos neurológicos impiden una adecuada conducción nerviosa, como es el caso de patologías tales como la esclerosis múltiple. Esto puede afectar a la erección del pene. Asimismo, lesiones neurológicas, como las de la médula espinal, provocan una interrupción en los impulsos nerviosos del cerebro a determinadas partes del cuerpo, como el pene y, por lo tanto, la erección no se produce. Las causas hormonales pueden ser diversas y se derivan de un desequilibrio endocrino que desemboca en que el proceso de la erección no se pueda desarrollar con normalidad.

Si la disfunción eréctil no está ocasionada por ninguno de estos factores, su causa es psicológica. Esto no significa que la persona con disfunción eréctil tenga un trastorno mental, sino que hay algún elemento no relacionado con el estado de salud física que está perjudicando la calidad de la erección. La ansiedad, la depresión o un gran estrés pueden interferir en el adecuado proceso de erección. Asimismo, un cambio de hábitos sexuales, el cansancio o el insomnio pueden ser los causantes del problema.

El pronóstico de mejora en los casos en los que la disfunción eréctil es física depende del tipo de patología que la está provocando y se puede eliminar o aliviar si se trata con el especialista médico de esa patología concreta. El pronóstico en los casos en las que la disfunción eréctil está provocada por factores psicológicos es muy favorable. Un psicólogo especialista puede ayudar a encontrar la causa e indicar estrategias para recuperar una erección de calidad.

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