Mi hijo no quiere separarse de mí. Parte 1: Ansiedad por separación ¿Qué es?

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En ocasiones, a los niños les cuesta trabajo separarse de sus progenitores o de alguno de ellos, sobre todo en situaciones nuevas como el primer día de colegio. Asimismo, muchos niños se niegan a dormir solos, a quedarse con otras personas que no sean sus figuras de apego o incluso tienen pesadillas con la perdida de algún progenitor.

Este tipo de circunstancias son normales y obedecen al desarrollo adaptativo del niño. No obstante, si la situación se generaliza a multitud de ambientes o no corresponde al nivel de desarrollo del niño, puede ser que se trate de un trastorno de ansiedad por separación.

¿Qué es la ansiedad por separación en los niños?

La ansiedad por separación en niños es el sentimiento de excesiva preocupación ante la separación del cuidador primario (generalmente, la madre o el padre).

La ansiedad por separación ocurre tanto en niños (un 4% de la población) como en adultos (un 7% de la población)

¿Cómo manifiestan los niños la ansiedad por separación?

La ansiedad por separación no la presentan todos los niños y cada uno puede mostrar diferentes manifestaciones de la misma. Algunas de las más frecuentes son:

• Ansiedad, estrés y/o preocupación excesiva cuando se separa de la figura de apego.

• Pesadillas (sobre todo relacionada con la pérdida de la figura de apego).

• Oposición a ir a la escuela o a quedarse solo en otros lugares sin las personas de apego.

• Oposición a dormir solo o sin la figura de apego.

• Preocupación por la pérdida o el daño de la figura de apego.

No todos los niños presentan ansiedad por separación

¿Por qué les ocurre esto a los niños?

La ansiedad por separación surge de modo natural en algunos niños como resultado de la adaptación del menor al entrono.

A partir de los 14 meses de edad, el niño comienza a tomar conciencia del entrono, conocer nuevos lugares y nuevas personas. Normalmente, los niños viven dentro de un ambiente familiar estructurado y cotidiano y, por eso, muchos niños experimentan miedo o se retraen ante la presencia de extraños. La familia, el hogar y sus padres otorgan al niño seguridad y protección. De este modo, cuando los niños se separan de sus padres o de su casa pueden experimentar miedo e inseguridad.

Biológicamente, la ansiedad por separación es una respuesta normal de adaptación y defensa que surge en los niños como modo de asegurar su protección y supervivencia ante un entrono en el cual, por sí mismos, no son capaces de sobrevivir sin sus cuidadores.

La ansiedad por separación es un proceso natural y no siempre tiene que ser un transtorno

¿Va a ser siempre así?

Cuando un niño presenta preocupación excesiva por quedarse solo o separarse de sus progenitores, los padres suelen preocuparse y preguntarse si esta situación es algo temporal o va a ser propia de la personalidad del niño.

Los episodios de ansiedad por adaptación, que constituyen la mayor parte de los casos, son pasajeros. Por lo general, finalizan aproximadamente a los dos años de edad, cuando el niño comienza a asimilar que pude hacer cosas por sí mismo. En esta etapa, el niño intenta probar su independencia, lo cual, aunque también puede constituir otro tipo de problema, es fundamental para la adquisición de autonomía en el menor.

En ocasiones la ansiedad por separación desparece y vuelve a aparecer tras un tiempo porque el niño ha estado sometido a situaciones de gran cambio o estrés. Esto también es normal y suele tener la misma duración que el período de cambio al que el niño ha estado sometido.

En el siguiente artículo se tratará el modo más adecuado de sobrellevar la ansiedad de separación, así como la identificación de un posible trastorno.

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